Durante las etapas finales del desarrollo de los frutales, la fisiología de la planta experimenta un fuerte redireccionamiento metabólico: disminuye la actividad vegetativa y aumenta la movilización de fotoasimilados hacia los órganos sumidero (frutos). En este contexto, el potasio (K⁺) se convierte en un elemento crítico, ya que participa directamente en la translocación de azúcares, el control osmótico y la activación enzimática asociada a la maduración y coloración de los frutos (Marschner, 2012; Taiz et al., 2018).
Sin embargo, la eficiencia del potasio aplicado vía suelo o fertirriego puede verse afectada por diversos factores: competencia con cationes (Ca²⁺, Mg²⁺, Na⁺), pH elevado, presencia de carbonatos, o baja actividad radicular. Frente a estas limitaciones, CODA desarrolló K-Mad®, un bioestimulante de nueva generación formulado para maximizar la asimilación y utilización fisiológica del potasio durante la etapa de maduración.
K-Mad® combina potasio de alta pureza y rápida asimilación con moléculas orgánicas activas como ácidos carboxílicos, aminoácidos libres (principalmente glicina), ácido ascórbico y extractos vegetales naturales ricos en compuestos fenólicos y precursores hormonales, que actúan como transportadores fisiológicos y protectores metabólicos.
Su formulación se basa en tecnología diseñada para mejorar la movilidad intracelular del K⁺ y su transporte floemático hacia el fruto. Esta combinación confiere al producto una doble acción fisiológica:
Los ácidos carboxílicos (como málico, cítrico y succínico) actúan como agentes complejantes naturales, facilitando el movimiento del potasio a través del apoplasto y su incorporación al simplasto. Esto mejora la distribución del K⁺ hacia hojas jóvenes y frutos, optimizando el flujo floemático y el transporte de sacarosa (Mengel & Kirkby, 2001).
El potasio estimula la actividad de enzimas involucradas en la síntesis de antocianinas y carotenoides, como la fenilalanina amonio-liasa (PAL) y la chalcona sintasa, claves para la formación de pigmentos responsables del color del fruto (Lemoine et al., 2013).
Los extractos vegetales de K-Mad® aportan además compuestos fenólicos y aminoácidos aromáticos, potenciando estas rutas metabólicas.
Diversos ensayos de campo en cultivos como cerezo, uva de mesa, duraznero y tomate han mostrado que la aplicación de K-Mad® permite:
| Variable | Efecto observado | Impacto productivo |
|---|---|---|
| Contenido de sólidos solubles (°Brix) | ↑ 10–15 % | Fruta más dulce y con mejor sabor. |
| Uniformidad de color | ↑ 20–25 % | Maduración más homogénea. |
| Firmeza de pulpa | ↑ 15 % | Mayor vida de poscosecha. |
| Calibre de fruto | ↑ 5–10 % | Mejor rendimiento por hectárea. |
| Estrés térmico o hídrico | ↓ Daños visibles | Mantención de calidad comercial. |
Estos resultados son coherentes con los hallazgos de estudios científicos sobre el papel del potasio y los bioestimulantes orgánicos en la calidad de fruta (Nieves-Cordones et al., 2019; Wojnowska et al., 2021).
10-20 L/ha, dependiendo de la conductividad del suelo y estado fenológico.
Épocas clave de aplicación:
Compatibilidad: estable con la mayoría de los fertilizantes y fitosanitarios, excepto formulaciones con calcio o pH >7,0.
K-Mad® representa una solución fisiológica avanzada para potenciar la calidad y rentabilidad de la producción frutal. Su formulación combina alta concentración de potasio biodisponible con moléculas orgánicas complejantes, que mejoran la eficiencia metabólica, la coloración, el sabor y la resistencia poscosecha.
En mercados donde la apariencia, dulzor y firmeza determinan el valor comercial, K-Mad® ofrece una herramienta confiable para alcanzar estándares de exportación, incluso bajo condiciones de estrés o suelos con baja disponibilidad efectiva de potasio.