La producción de uva de mesa enfrenta desafíos crecientes para asegurar racimos con bayas firmes, uniformes y con excelente vida de poscosecha. Un factor clave es la integridad de la unión pedicelo–baya, que garantiza un abastecimiento constante de agua y nutrientes. En términos fisiológicos, esta unión depende de los haces vasculares pedicelo–baya (vascular brush), cuya formación y funcionalidad están reguladas por las auxinas.
El bioestimulante Atonik®, formulado en base a nitrofenoles, ha demostrado en múltiples especies frutales su capacidad para estimular la síntesis y acción de auxinas, mejorando la conexión vascular y favoreciendo la calidad de la fruta.
Las auxinas son hormonas que controlan la diferenciación del xilema y floema, asegurando la continuidad de los haces vasculares entre el pedicelo y la baya. Un vascular brush robusto permite mantener el flujo de agua y fotoasimilados durante todo el ciclo, reduciendo el riesgo de desprendimiento de bayas (berry drop) y potenciando la firmeza y uniformidad de los racimos.
Los momentos críticos donde la acción de auxinas es determinante son:
Los nitrofenoles de Atonik® actúan como promotores del metabolismo auxínico, aumentando la actividad fisiológica de estas hormonas y asegurando un óptimo desarrollo vascular en momentos críticos.
Mecanismos de acción de Atonik® en uva de mesa:
El uso de Atonik® en uva de mesa se traduce en beneficios concretos para productores y exportadores:
El éxito de la uva de mesa moderna depende de asegurar una fuerte conexión vascular entre el pedicelo y la baya. La ciencia demuestra que las auxinas son esenciales en este proceso, y Atonik®, gracias a su exclusiva formulación en base a nitrofenoles, potencia esta fisiología natural.
Con Atonik®, el productor logra uvas más firmes, racimos más atractivos y fruta de mayor vida poscosecha, lo que se traduce en mejor rentabilidad y satisfacción en los mercados de exportación.
🔹 Atonik®: activando las auxinas, asegurando la calidad de tu uva de mesa.